La militarización vuelve (o nunca se fue) a África

Ebola, flujos migratorios, yihadismo,… Más allá de que parezca que de África solo pasen malas noticias. La respuesta que se da, no obstante, suele ser la misma: una seguridad de carácter militarizado. Esta tendencia se explica desde el aumento del gasto militar de muchos países del continente, pero sobretodo a una creciente presencia militar en el continente africano. Este artículo quiere repasar las principales intervenciones de fuerzas internacionales, así como sus tendencias.

El drama migratorio del que el Mediterráneo es testigo apenas encuentra otras soluciones que no pasen por una militarización de la seguridad. Un ejemplo reciente de ello los encontramos en la aprobación de la misión militar de la Unión Europea en Líbia, o la reciente visita del Presidente Mariano Rajoy a Mali y Senegal, asegurando que la solución pasa por fortalecer la cooperación en materia de seguridad. Esta respuesta militarizada, parece ganar adeptos en el propio continente. En la última década, los países africanos han aumentado un 91% sus gastos militares –un 5,9% en 2014-, siendo Angola el país de África Subsahariana que ha registrado un mayor incremento en el último año (6,7%).
Se podría interpretar que esta creciente militarización es que los países africanos, entendiendo que están asumiendo una mayor responsabilidad en sus propios asuntos (o el ya famoso “Africa para los africanos”, aunque esta respuesta no sea la vía deseada). No osbtante, esta creciente militarización debe explicarse principalmente a través de una creciente intervención exterior. Desde 2010, el continente ha sido el escenario del mayor número de operaciones de paz a nivel mundial, según el centro de investigación suevo SIPRI.

Desde 2013, por ejemplo, se han registrado 8 nuevas operaciones (4 en Mali, 3 en la República Centroafricana -RCA- y 1 en Somalia). Además, tras el repliegue de las tropas de la ISAF, Africa se ha convertido en el continente con mayor presencia de soldados. De las ocho nuevas operaciones mencionadas, solo 2 fueron lideradas por organismos africanos: la AFISMA (co-liderada por ECOWAS y la Unión Africana) en Mali y la MISCA (encabezada por la UA). Ambas, además, fueron remplazadas por operaciones de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas. Así, los principales actores internacionales juegan un papel importante:

  • Naciones Unidas: las operaciones de mantenimiento de paz de Naciones Unidas intentan presentar un mandato teóricamente más robusto, de ahí que últimamente se hable de “misiones multidimensionales”. Por citar unos ejemplos, la misión de paz en la epública Democrática del Congo (MONUSCO) amplió su mandato incorporando una Brigrada de Intervención por la Fuerza (FIB) que, bajo mandato del capítulo 7 de la Carta de Naciones Unidas, pretendían “evitar la expansión de todos los grupos armados, neutralizarlos y desarmarlos”. Lógicas belicistas similares se han registrado en Mali, con un refuerzo del mandato de la MINUSMA, así como el apoyo a la misión de la UA en Somalia (AMISOM) en su apoyo logístico a las Fuerzas Armadas nacionales.

 

La MONUSCO, por otra parte, ha sido la misión pionera en introducir vehículos no tripulados (o drones) en actividades de vigilancia, una innovación tecnológica que parece imparable, mucho antes de entrar en profunidad en un debate sobre la ética de su uso, tal y como sucede en el ámbito de la acción humanitaria. La protección de civiles ha ocupado también un sitio importante en la agenda de este tipo de operaciones, con ejemplos prácticos como la protección física en las popias bases de la UNMISS en Sudán del Sur. No obstante, en raras ocasiones se ha valorado como exitoso haber llevado a cabo dicha protección: casoso como los de Mali oen RCA lo cercioran.  Estos dos últimos países son buen ejemplo de otra característica de este tipo de misones: las tensiones existentes entre Naciones Unidas, la Unión Africana (UA) y otros organismos regionales, especialmente en el diseño de los procesos de transición y la nula coordinación en estrategia de acciones. Actualmente, la situación en Burundi podría plantear un nuevo reto.

 

  • Francia: una de las tendencias más claras del último lustro es el creciente desacomplejamiento de la presencia militar francesa en África, donde actualmente cuenta con 5.000 efectivos. Desde 2011, se han abierto tres misiones bilaterales: Libia en 2011, Mali en 2013 y la República Centroafricana también en 2013. El ejército galo tuvo, además, un papel protagónico en el desenlace del conflicto armado en Costa de Marfil en 2011, con el bombardeo a los principales feudos del presidente saliente, Laurent Gbagbo. Debe también mencionarse el asesoramiento, de forma bilateral, en materia de defensa en 8 países.

 

Esta tendencia es una clara característica en un intento constante de intervención de forma autónoma e independiente con otras intervenciones multilaterales. Se hace evidente, además, la falta de coordinación entre misiones a nivel de comunicación e información compartida. Como se ha mencionado, el triste caso de los abusos de menores por parte de soldados franceses en RCA han tenido repercusión tanto por la gravedad de los hechos en sí como por la filtración de la información por parte de un alto funcionario de Naciones Unidas. Que un hecho tan grave sea motivo de debate por la (falta de) confidencialidad no hace más que cerciorar nuevamente esta falta de coordinación y operatividad.

 

  • Estados Unidos: a diferencia de Francia, la estrategia que el gobierno estadounidense utiliza en su presencia militar en Africa ha sido mucho más sigilosa. Viene representada por la operación AFRICOM, creada en 2008 bajo la administración de George W. Bush y con bases en Alemania y Djibouti (con 3.000 efectivos en este último). Son distintas las actividades que dicho operativo realiza, ya sea por la coordianción de las patrullas contra la piratería en el Golfo de Guinea, así como la ayuda bilateral en materia de reforma del sector de la seguridad en países como Mali o Costa de Marfil.

 

Sin embargo, uno de las líneas de actividad más controvertidas y recientes se centra en su contribución para combatir el virus del ébola en África Occidental. Así, se realizó un amplio despliegue (dos terceras partes de su personal) en la instalación de bases militares en Liberia y Sierra Leone para combatir esta epidemia. Se trata de un claro caso de militarización de la acción humanitaria rompiendo así los principios humanitarios de neutralidad e imparcialidad.

Más allá de las intervenciones externas, no debe olvidarse el rol regional interno. Durante el presente año se debería aprobar de la African Standby Force de la Unión Africana, la cual sirva para dotarse de una capacidad de respuesta más efectiva a nivel local, como se da, por ejemplo, en el Norte de Nigeria para combatir el despliegue de Boko Haram. No obstante, por más que se pueda saludar una iniciativa africana, en ningún caso debe perderse de perspectiva el planteamiento general: una militarización de la seguridad es una visión miope, carente de sentido si aspectos como la gobernabilidad o la justícia social no entran en la ecuación.

 

Fuente de la foto aquí.

(Barcelona, 1982) Sociólogo que nunca ha ejercido, pero siempre cree pensar como tal. Esto de opinar siempre me ha costado; sigo la máxima que tenemos el doble de orejas que bocas. Abidjan la sigo sintiendo como una segunda casa y algún día confío en volver. De teatro, baloncesto, amigos, reír y hacer reír, mucho. Y sobre todo que no me arrepienta nunca de no haber intentado algo que quería. @albertcarames

2 Responses to: La militarización vuelve (o nunca se fue) a África

  1. gravatar <cite class="fn">Alfredo Pardo</cite> Responder
    mayo 26th, 2015

    Estimado Albert, enhorabuena por la iniciativa de Africaye.
    Sobre el articulo, creo que se debe diferenciar la denominación de “militarizacion”, no tiene nada que ver la inversión en defensa por un país, que la intervención de una organización internacional cuya mision es imponer o mantener la paz y tiene un carácter temporal, normalmente asociada a programas de SSR (Security and Sector Reform) como es EUMAM CAR o también de programas DDR (Disarmament,Demobilisation and Reintegration) como MINUSCO.
    Por otro lado respecto al escandalo del abuso a menores por parte de las fuerzas francesas, podrías pasarme las referencias?. Gracias y suerte con el blog. Alfredo Pardo

    • gravatar <cite class="fn">Albert Caramés</cite> Responder
      junio 3rd, 2015

      Estimado Alfredo,
      Gracias por el tiempo empleado en leerte el artículo y por tu respuesta. Por supuesto que no hay que mezclar los dos aspectos que comentas. No obstante, las aproximaciones en materia de SSR o DDR se han dado desde la vertiente securitizadora militar, dejando de lado aspectos de carácter más civil, como la justícia social o la gobernabilidad. Es tanto la cantidad como el enfoque
      Sobre el caso de los abusos: aquí tienes un link por si te sirve de referencia: http://internacional.elpais.com/internacional/2015/04/29/actualidad/1430333291_983273.html
      Cordialmente,
      Albert

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