Sierra Leone Refugee All Stars, refugiados en lo alto del escenario

Si ayer era el Día Mundial de los Refugiados, y hoy es el Día Internacional de la Música, no podemos hablar de ninguna otra cosa que no sea la Sierra Leone Refugee All Stars Band. Una banda sonora a ritmos del África Occidental que habla de la realidad de ser refugiado en África y en cualquier otra parte del mundo. Una banda de reggae africano compuesta levantada en mitad del conflicto de Sierra Leona, en el centro del campo de refugiados de Kalia, y que lleva ya 20 años visitando todos los escenarios del mundo.

En 1997 Sierra Leona vivía lo más crudo de un conflicto que aún tardaría unos años en cesar. En ese año, Reuben Koroma y Grace, marido y mujer, cruzaban la frontera entre Sierra Leona y Guinea hacia el campo de Kalia. 37.000 personas se hacinaban allí, sin esperanzas y sin saber qué sería de ellas. Ni Reuben ni Grace podían estar sin hacer nada, así que pronto se pusieron a buscar entre todos los habitantes del campo a cualquiera que supiera tocar algún instrumento, que tuviera interés por la música. Fue así como encontraron a un guitarrista que, en mitad del caos del desplazamiento hacia Kalia, se había traído su guitarra acústica: Franco John Langba. Se juntaron, elaboraron instrumentos con cualquier cosa que encontraron en la basura, y formaron su banda: Sierra Leone Refugee All Stars.

 

El descubrimiento

Para el año 2000 ya eran seis miembros. En el campo, Reuben, Grace, Franco y los suyos hacían presente la música en momentos de desesperación para quienes les acompañaban. Crearon letras de esperanza, pero también de realismo. Letras hasta divertidas que hablaban de sus desgracias y les permitían reírse de ellos mismos y de su destino. El proyecto crecía tanto, regalaba tanto a las personas que habían huido del conflicto, que pronto estaban haciendo giras por los campos de refugiados vecinos.

En uno de ellos, coincidieron con dos cineastas que se habían acercado a Guinea a conocer la situación. Zach Niles, Banker White pronto vieron la potencia que Reuben y los suyos habían generado. Así que decidieron ayudar y, en poco tiempo, una banda de refugiados saltaría a la escena internacional gracias al documental que lleva el mismo nombre que el grupo.

El documental, fue todo un éxito, e incluso permitió a la banda de refugiados recibir un premio internacional. Para entonces, la realidad de Sierra Leona estaba cambiando. En 2004 se decretó el final del conflicto, y los miembros de la banda se enfrentaban a la terrible tarea de retomar sus vidas en Freetown… cuando ya no hay nada que retomar. Así que decidieron continuar con el proyecto.

En 2006 publicaban su primer y mejor álbum Living like a Refugee, y además eran uno de los tres grupos africanos que participaban en la banda sonora original de la terrible (en todos los sentidos) película de Leonardo Dicaprio Diamantes de sangre.

 

Sonidos del África Occidental

El estilo de Sierra Leone Refugee All Stars es una mezcla de estilos de África Occidental. Entre ellos, predomina el baskeda (muy similar al reagge), pero también hay espacio para el highlife, el soukous, el dash y el funk. Sus letras, ya lo hemos dicho, explican el estilo del vida que vivieron en los campos. Son duras, pero también divertidas. Y, sobre todo, son colectivas. A menudo nos sorprenden sus coros, que las convierten en himnos comunitarios y que permiten que nos acerquemos a los sentimientos de quienes viven desplazados. Nostalgia, tristeza, incertidumbre, pero también confianza en que todo lo arreglarán juntos.

Desde estos ritmos y con estas historias, Sierra Leone Refugee All Stars se erigen en uno de los mejores embajadores para aquellos que no tienen nación, los refugiados. Durante la gira de presentación del documental pudieron compartir escenario con grupos como U2, y explicar sus vivencias en programas como el de Oprah.

Finalmente, el proyecto fue acogido por el  ACNUR de Naciones Unidas, y la banda realiza giras por diversos campos de refugiados del mundo para tratar de transmitir un mensaje de fortaleza y esperanza. Pero también realiza giras comerciales. Si se los encuentran, no duden en calzarse sus zapatos para bailar, y acérquense a compartir las historias de los All Stars de Sierra Leona. Comprobarán que ser refugiado es más que ser una víctima.

Este artículo se publica conjuntamente en Wiriko y Africaye.

 

Foto de portada: Chris Hunkeler

(Madrid, 1980) Soy un politólogo madrileño que vive en Barcelona, aunque con esto de la paternidad mi puente aéreo se ha visto reducido. Ex Naciones Unidas y en diferentes ONGs, un día comencé un doctorado sobre África, pero nos peleamos y le perdí la pista. Ahora trabajo en temas de pobreza y exclusión social, que es como eso de la cooperación, pero sin viajes internacionales. También colaboro con el Centro de Estudios Africanos de Barcelona. Desde 2006 intento entender la política africana y las relaciones internacionales con el blog El Señor Kurtz, aunque también tengo otro donde hablo, entre otras cosas, de política, pobreza y exclusión social, la situación del espectáculo. No sé estarme callado, y discutir es mi afición favorita. Los de Africaye no se quejan mucho de mí, son buena gente. @elsituacionista

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