Entrevista a la activista Kadiatou Konaté

“Algún día les chicas guineanas serán tratadas como seres humanos”

Por el 24 noviembre, 2020 África Occidental , Entrevistas , Género

La mutilación genital femenina o ablación es una práctica muy común en los países africanos. A pesar de que constituye una violación de los derechos fundamentales de las niñas y las mujeres, esta costumbre se sigue practicando por tradición y presión social. La experiencia deja muchas secuelas psicológicas y físicas en mujeres y niñas. Algunas mueren desangradas, otras desarrollan enfermedades como la formación de fístulas y sufren problemas en el parto y las relaciones sexuales.

Con solo 19 años, Kadiatou Konaté es un referente de la defensa de los derechos de las niñas en Guinea. Kadiatou forma parte del Club de jeunes filles leaders Guinée, una asociación creada en 2016 que nació con el objetivo de acompañar y proteger a niñas víctimas de la ablación y los matrimonios forzados. Hoy, el Club es una organización que crece día a día y organiza campañas de sensibilización para las autoridades, las familias y los líderes religiosos. Es una tarea dura, a veces frustrante, ya que en el conjunto de la sociedad la protección de los derechos de las niñas brilla por su ausencia. Kadiatou es la Secretaria General del Club, y presidenta en funciones con permiso de Hadja Idrissa Bah, otra activista carismática por los derechos de las niñas. Sin caer en la victimización ni el dramatismo, Kadiatou expone fríamente unos datos aterradores sobre la ablación y el matrimonio infantil de su país.

Hoy, el Club des Jeunes filles leaders de Guinée cuenta con 500 jóvenes a través de todo el territorio guineano, chicas como Kadiatou que han decidido defender sus cuerpos y sus futuros. Como dice ella misma dice, la lucha contra la ablación es sólo uno de los muchos aspectos para conseguir la igualdad entre hombres y mujeres. Por eso, las activistas han ampliado sus campos de batalla y actualmente también organizan campañas para la promoción de la alfabetización, la educación sexual y campañas contra la violencia de género.

Kadiatou compagina sus estudios con el activismo. En 2018, fue una de las protagonistas del Día Internacional de las Niñas organizado por la UNESCO, dedicado a la educación de las niñas. Mientras se sigue formando, Kadiatou aspira a desarrollar una carrera política y continuar su compromiso social en favor de las niñas de su país. Recordemos su nombre, tiene madera de líder.

¿En qué momento comienza tu activismo para la emancipación de las mujeres?

Empecé a involucrarme a los 14 años. Un año después de implicarme en actividades de sensibilización, entendí que las cuestiones relacionadas con la protección de los derechos de las niñas se dan a todos los niveles, no sólo haciendo campañas contra la ablación. Hace falta un compromiso total para abolir la ablación si queremos disfrutar plenamente de nuestros derechos y vivir en un mundo igualitario.

¿Cuál es la situación en Guinea sobre la mutilación genital infantil?

Según la ley, la ablación está prohibida en Guinea pero aun así se continúa practicando en casi todas las comunidades y en todas las etnias [A pesar de tener un marco legal que prohíbe la ablación y condena a sus responsables desde el año 2000, Guinea es el segundo país del mundo donde la mutilación es más practicada, solo por detrás de Somalia]. Según los últimos resultados de la Encuesta Demográfica y de Salud del año 2018, más del 95% de mujeres han sido víctimas de esta práctica, lo cual demuestra el alcance masivo de este fenómeno.

¿Cómo se organizan vuestras campañas y talleres de sensibilización?

Generalmente, las actividades de concienciación se organizan en función de la temática y de los colectivos que asisten a nuestras sesiones. Cuando hacemos campañas de presión política nos dirigimos a las autoridades gubernamentales y a los líderes religiosos. Necesitamos que se impliquen en nuestra causa y por eso queremos convencerles de que se comprometan a proteger los derechos de las niñas. Cuando nos dirigimos a los jóvenes, organizamos talleres educativos con el fin de promover un intercambio de puntos de vista. Contactamos con jóvenes que trabajan en los sectores formal e informal con la ayuda de grupos focales. Finalmente, cuando nos dirigimos a las familias, organizamos diálogos comunitarios en las diferentes lenguas nacionales. Estas sesiones son más delicadas y se hacen a medida en función del tema y del enfoque que las familias quieren adoptar.

Si se bajara la tasa de pobreza, habría menos mujeres que tendrían que dedicarse a la práctica de la ablación y, en consecuencia, se reduciría la tasa de víctimas

Kadiatou Konaté

¿Cuál es la reacción de las madres cuando les aconsejáis no practicar la ablación?

Normalmente, los padres no son favorables a hablar con nosotras. Por eso, utilizamos una estrategia basada en el intercambio de ideas con el objetivo de entender y analizar su punto de vista. De esta manera, cuando empatizamos con las familias, partimos de su enfoque y de sus posiciones para empezar un diálogo constructivo y sensibilizar a los padres.

¿Qué se podría hacer para incentivar a las mujeres que se dedican al negocio de la ablación para que dejaran de hacerlo?

Por norma general, las exciseuses [mujeres que se dedican a la ablación] están en este negocio para llegar a fin de mes. Por lo tanto, si se bajara la tasa de pobreza, habría menos mujeres que tendrían que dedicarse a esta práctica y en consecuencia se reduciría la tasa de víctimas.

¿Cuáles podrían ser las medidas gubernamentales para acabar con la práctica de la ablación?

Primero, aplicar de manera estricta y eficaz las leyes de la República. Después invertir en recursos apropiados que estén a disposición de los servicios de protección de las niñas y chicas. Es decir, que todos los actores implicados puedan disponer de recursos y fondos para mejorar el sistema de protección gubernamental. Tercero, construir centros de acogida y garantizar la buena atención a las víctimas.

Hablemos de los matrimonios infantiles, ¿cuál es la situación actual?

En Guinea actualmente las asociaciones de mujeres han conseguido que las chicas puedan denunciar un matrimonio infantil y forzado en cualquier caso y situación. Esto ha hecho que la tasa de matrimonios infantiles empiece a bajar. Los datos de la Encuesta Demográfica y de Salud para el 2018, muestran que la cifra de chicas menores de 18 años forzadas a casarse ha ido disminuyendo. Hace unos años era del 63%, luego bajó 54% y ahora es del 51% de menores.

¿Cuál crees que debería ser el rol de los chicos y los hombres?

En África generalmente se dice que los hombres no deben casarse con una chica que no ha sido sometida a la mutilación. Por lo tanto, si conseguimos que los hombres se impliquen en nuestra causa y luchen a nuestro lado, ya tendremos mucho ganado y podremos llegar a más gente.

¿Os acusan de defender los valores occidentales y de ir contra la tradición?

Sí, muy a menudo de hecho. La sociedad considera que la ablación es un valor ancestral que hay que mantener y preservar. Si se cuestionan los valores ancestrales, la mayoría de la sociedad lo percibe como una aculturación y una depravación tradicional.

¿Eres optimista o pesimista sobre el futuro de las nuevas generaciones en Guinea?

Siempre he sido optimista sobre la fuerza del compromiso social. Por lo tanto, soy optimista sobre que algún día les chicas guineanas vivirán en un país en el que su género no será una barrera y serán tratadas como seres humanos.


Autora de la entrevista

Helena Cardona (@HelenaCardona) es politóloga especialista en África.

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